Había una vez un piloto tan distraído que cada vez que despegaba, al girar hacía las instrucciones de vuelo al revés. Un día los pasajeros sorprendidos le preguntaron: «¡Oiga, capitán! ¿Por qué siempre volamos de cabeza?». Y el piloto responde: «¡Ah! ¿Entonces por eso aterrizamos tan rápido?»