Un médico tan distraído que, al operarse el apéndice, dejó sus gafas dentro del paciente. Al ver mejor que nunca, el paciente salió feliz diciendo: «¡Gracias, doctor, ahora veo todo con claridad desde dentro!»
Un médico tan distraído que, al operarse el apéndice, dejó sus gafas dentro del paciente. Al ver mejor que nunca, el paciente salió feliz diciendo: «¡Gracias, doctor, ahora veo todo con claridad desde dentro!»