Se encuentran dos velas de cumpleaños antes de la gran fiesta, y una le dice a la otra: «Espero que apagues con cuidado esta vez, en la última fiesta casi me derrito de los nervios porque creí que nunca iba a dejar de soplar». La otra responde: «Tranquila, ya pedí vacaciones después de tanto cumpleaños, ¡me voy a una dieta de pastel!»