Un policía detiene a un hombre que caminaba por la calle con un pingüino. Intrigado, le pregunta: «¿Qué hace con un pingüino? ¡Debe llevarlo al zoológico!». Al día siguiente, el policía ve al mismo hombre de nuevo con el pingüino, pero ahora ambos están vestidos con ropa hawaiana, gafas de sol y bebiendo un cóctel. El policía, sorprendido, pregunta: «¿No lo llevé al zoológico ayer?». El hombre responde: «Sí, ¡y hoy vamos a la playa!».