Un tomate le dice a un ajo: «¡Hoy te ves fenomenal!» El ajo, halagado, responde: «Gracias, amigo. Siempre tan bueno conmigo. Pero, ¿cómo es que tú luces tan rojo y alegre?» Y el tomate responde: «¡Es que anoche me hice ketchup y la pasé ‘de bote’ en bote, pura diversión!»