Esta divertida historia muestra a una joven estudiante que va por primera vez a su ginecólogo porque estaba luchando con una picazón severa en sus partes intimas.
Imagine la vergüenza de la pobre mujer cuando se enteró de su diagnóstico con el tercer médico.
No dude en compartirlo con todos sus amigos, nada mejor que comenzar la noche con una noticia graciosa.
Aquí está su discusión con los ginecólogos:
– Nada de grave. Usted tiene ladilla.
– Imposible doctor, todavía no he experimentado relaciones sexuales.
– Hum…
Preocupada, consulta a otro médico.
– Vamos a resolver su problema rápidamente. Nada de grave. Usted tiene ladilla.
– Repite nuevamente, imposible doctor, todavía no he experimentado relaciones sexuales.
– Hum…
Al igual que el anterior y como no es demasiado cara la consulta decidió consultar a un tercer médico.
– Doctor, me ayuda me estoy volviendo loca. Todavía me pica, me rasco, sale sangre y estoy segura de que no es ladilla porque ningún chico me tocó todavía.
El médico le pide desnudarse y la revisa… dos minutos,cinco minutos. Se retira y se va sobre la mesa y mira en un microscopio.
– Pero no… no tienes ladillas.
– Bravo, yo sabía!
– Pero le recomiendo, informe a su distribuidor que sus frutas y verduras, como los pepinos, tienen pulgas!
Jajajaja! Mucho cuidado, porque a veces lo más simple y común puede ser los que nos esté molestando. Muchas veces no se trata de una enfermedad, si no que simplemente no somos aseados, así que atentos.
Jajajaja