Una familia cubana pone a su abuelo en un Casa de ancianos de Boca Ratón, Florida. Todos los lugares católicos estaban llenos y no les quedó más remedio que dejarlo en uno judío.
Después de unas cuantas semanas en el hogar judío, fueron a visitarlo.
– ¿Cómo te va aquí, abuelo?. ¿Estás contento?. Le pregunta la nieta.
– Ah, es maravilloso aquí, muchacha. ¡Todos son tan corteses y respetuosos!.
– ¡Qué bueno, papá, le dice la hija. Estábamos preocupados de que este fuera un buen lugar para tí. ¡Todos son tan distintos a tí!.
– Oh, no, querida hija. Mira, tratan a todos los residentes maravillosamente. Les dice él con una enorme sonrisa.
– Mira. Aquél que está allí, es un músico. Tiene 85 años y aunque no ha tocado el violin por 20 años, todavía le dicen «Maestro».
– Aquél otro es un juez. Tiene 95 años, pero no ha estado ejerciendo por 30 años, pero todos aquí le dicen «Su señoria».
El otro a su derecha en la mesa, es un doctor, tiene 90 años y no ejerce hace más de 25 años, pero todos le dicen «Doctor».
– Y a mi me quieren más, porque ya hace 35 años que no he tenido sexo, me llaman «el Fucking Motherfucker Cuban».
JAJAJAJAJA