Un átomo entra a un bar y le dice al barman: «¡He perdido un electrón!». El barman le pregunta: «¿Estás seguro?». Y el átomo responde: «¡Sí, estoy positivamente seguro!». El barman, intrigado, dice: «Bueno, al menos no perdiste uno de los protones, ¡eso sí que sería un gran problema!». El átomo sonríe y responde: «Sí, eso sería nuclearmente complicado».