Un Café de Misterio y Sabor a Chuño

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Un detective entra en una cafetería y pide un café. El camarero, curioso, le pregunta: «¿Cómo le gusta el café, detective?» El detective responde: «Como mis pistas, bien oscuro y con un toque amargo». El camarero sonríe y le dice: «Perfecto, porque aquí el misterio es descubrir por qué nuestro café siempre sabe a chuño».