Un hombre muy supersticioso estaba en su casa un martes 13, rodeado de amuletos, saludando a la sal y evitando pasar por debajo de escaleras. Sonó el teléfono y su amigo le dijo: «¡Te han ganado la lotería!» Nervioso, preguntó: «¿Estás seguro? ¡Hoy es martes 13!» Su amigo respondió: «¡Claro, ganar en martes 13 es como encontrar un trébol de cuatro hojas! Pero con dinero que sirve más que ese trébol para pagar tus deudas.»