Un lingüista va a una isla donde se hablan más de 50 lenguas nativas. Pide que le enseñen la frase «hola, ¿cómo estás?» en cada idioma. Después de una hora, exclama: «¡Vaya, esto sí que es un saludo multilingüe! ¡Al final, todas sonrisas significan lo mismo!»