Mi pareja y yo estamos muy sincronizados. El otro día me dijo: «¡Tienes razón!» y yo respondí: «¿En qué?» a lo que contestó: «No tengo idea, ¡pero siempre es mejor tenerte contento!» Ahora vivimos en perfecta armonía.
Mi pareja y yo estamos muy sincronizados. El otro día me dijo: «¡Tienes razón!» y yo respondí: «¿En qué?» a lo que contestó: «No tengo idea, ¡pero siempre es mejor tenerte contento!» Ahora vivimos en perfecta armonía.