Un policía detiene a un caracol que iba muy lento por la carretera. Lo revisa y le pregunta: «¿A dónde crees que vas a este ritmo tan despacito?». El caracol responde: «¡A toda velocidad, agente! Pero no tengo carnet de conducir, así que voy disfrazado de semáforo para camuflarme». El policía, sorprendido, dice: «¡Pues la luz roja nunca se queda dormida, amigo!».