¿Por qué el café nunca es buen confidente? Porque cada vez que intentas contarle un secreto, ¡siempre acaba filtrándose! Y si lo sacas de la cafetera, se pone tan caliente que empieza a echárselas de importante. ¡Increíble!
¿Por qué el café nunca es buen confidente? Porque cada vez que intentas contarle un secreto, ¡siempre acaba filtrándose! Y si lo sacas de la cafetera, se pone tan caliente que empieza a echárselas de importante. ¡Increíble!