En la clase de música, Juanito no paraba de desafinar, así que la maestra le dice: «Juanito, ¿por qué no puedes seguir el ritmo?». Y él responde: «¡Profe, es que el ritmo no para de perderme de vista!»
En la clase de música, Juanito no paraba de desafinar, así que la maestra le dice: «Juanito, ¿por qué no puedes seguir el ritmo?». Y él responde: «¡Profe, es que el ritmo no para de perderme de vista!»