¿Por qué la computadora no podía dejar de contar chistes sobre procesadores? Porque cada vez que alguien le pedía que parara, respondía: «Lo siento, pero tengo un buen core de contenido humorístico y no puedo reiniciar sin reírme demasiado».
¿Por qué la computadora no podía dejar de contar chistes sobre procesadores? Porque cada vez que alguien le pedía que parara, respondía: «Lo siento, pero tengo un buen core de contenido humorístico y no puedo reiniciar sin reírme demasiado».