Un hombre se encuentra a su amigo muy nervioso en medio de la calle y le pregunta: «¿Qué te pasa?». El amigo responde: «¡Es que acabo de romper un espejo!». El hombre, intentando calmarlo, dice: «No pasa nada, solo son siete años de mala suerte y ya». El amigo le dice con desesperación: «¡No es solo eso, es que me estaba peinando para mi boda!»