¿Por qué los planetas nunca ganan en el juego del escondite? Porque, aunque intenten ocultarse, ¡siempre están bajo el ojo de la Vía Láctea! Así que por mucho que se esfuercen, el telescopio siempre los encuentra.
¿Por qué los planetas nunca ganan en el juego del escondite? Porque, aunque intenten ocultarse, ¡siempre están bajo el ojo de la Vía Láctea! Así que por mucho que se esfuercen, el telescopio siempre los encuentra.