¿Por qué el pepino y el queso nunca se llevan bien en la ensalada? Porque el pepino siempre dice que el queso tiene demasiados agujeros en sus argumentos, y el queso responde que el pepino es demasiado superficial. Un día se juntaron en el mismo plato y ¡resulta que eran ingredientes clave de un buen chisme gastronómico!