Un día en la oficina, el jefe llama a su empleado más distraído: «Pedro, ¿por qué nunca estás en tu escritorio cuando te busco?». Pedro, sonrojado, responde: «Jefe, es que estoy siguiendo su consejo de ‘piensa fuera de la caja’, así que me la paso en el pasillo, ¡por si acaso hay alguna caja por ahí!».