Melodías en la cancha: el único ritmo es el rebote

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¿Por qué el baloncesto nunca tiene buenos músicos? Porque cada vez que alguien intenta tocar una nota, es un «falta personal». Y si alguien trata de cantar, los demás siempre le gritan: «¡Defensa, defensa!», como si fuera a desafinar. ¡Al final, el único ritmo que consiguen es el rebote del balón!