¿Por qué la montaña siempre está feliz? Porque cada vez que tiene un mal día, se deshace de sus problemas con una avalancha de risas. Y si algo la estresa demasiado, simplemente se toma un momento para «llanurar» su mente y seguir adelante. ¡Ser montaña tiene sus ventajas, siempre estás en la cima del mundo!