¿Por qué Alejandro Magno era tan buen organizador de fiestas? Porque siempre garantizaba que la gente «magnetizara» a su alrededor. Y si alguien pedía más vino, solo tenía que gritar: «¡Alevíno Magno!»
¿Por qué Alejandro Magno era tan buen organizador de fiestas? Porque siempre garantizaba que la gente «magnetizara» a su alrededor. Y si alguien pedía más vino, solo tenía que gritar: «¡Alevíno Magno!»