Un aguacate y un tomate están discutiendo sobre quién es más popular en la cocina. El aguacate dice: «Soy el rey del guacamole y nadie puede superarme». El tomate responde: «Puede ser, pero yo estoy en toda ensalada y hasta en la pasta… ¡soy la verdadera estrella!» El bol de frutas cercano interviene: «¡Chicos, tranquilos! Todos sabemos que al final la banana siempre se roba el show en los desayunos. ¡Dejen que hable el postre!»