¿Sabes por qué nunca se siente sola la cebolla en la cocina? Porque siempre está rodeada de buenos «compañeros de llanto». Incluso el cuchillo la corta con cuidado para no cocerse a lágrimas.
¿Sabes por qué nunca se siente sola la cebolla en la cocina? Porque siempre está rodeada de buenos «compañeros de llanto». Incluso el cuchillo la corta con cuidado para no cocerse a lágrimas.