Un ciclista llega a una tienda y le dice al vendedor: «Necesito una bicicleta que sea rápida.» El vendedor, muy seguro, responde: «Tengo justo lo que buscas: la bicicleta más rápida del mundo.» El ciclista, curioso, pregunta: «¿Y qué tan rápida es?» El vendedor, con una sonrisa, dice: «¡Tan rápida que cuando la montes, ya habrás llegado!»