Una tarde de descanso en la selva, Jane habla con Tarzán sobre la ropa sucia y la lavadora. Ella le dice:
– Tarzán, lo que tienes entre las piernas es como tu ropa sucia. Y lo que tengo entre las piernas es como una lavadora. Entonces tienes que poner tu ropa sucia en mi lavadora y escurrir bien antes de sacarla.
Las noches siguientes, Tarzán lavó su ropa sin detenerse, procurando escurrirla al máximo. Cuando Jane contuvo el aliento, dijo:
– Tarzán, no puedes lavar tantas prendas seguidas, no es bueno para la ropa ni para la lavadora. Espera unos días antes de empezar de nuevo a lavar.
Tarzán se fue muy decepcionado con estas palabras. Pasaron los días y más días, pasó un mes y Jane dijo:
– ¿Qué te pasa Tarzán? Han pasado muchos días sin lavar la ropa, ¿Por qué ya no pones tu ropa sucia en mi lavadora?
– ¡Tarzán ha aprendido a lavarse a mano! 🤭🤭🤭🤭
🤣🤣🤣 JAJAJAJAJA DEMASIADO BUENO JAJAJAJA 🤣🤣🤣