¿Por qué las Montañas nunca tienen buenos chistes? Porque cada vez que intentan contar uno, terminan con un punto… y aparte. Sus historias siempre terminan siendo elevadas, pero nadie alcanza el clímax del humor.
¿Por qué las Montañas nunca tienen buenos chistes? Porque cada vez que intentan contar uno, terminan con un punto… y aparte. Sus historias siempre terminan siendo elevadas, pero nadie alcanza el clímax del humor.