Mi pareja y yo decidimos llevar nuestra relación al siguiente nivel y fuimos a una clase de yoga juntos. Al final de la sesión, el instructor dijo: «Ahora, entren en la postura del árbol». Mi pareja me miró y dijo: «Bien, pero creo que un cactus se ajusta más a nuestra dinámica… ¡nos falta flexibilidad y picamos con cualquier comentario!»