¿Por qué el sexo y los libros de historia se llevan tan bien? Porque ambos son expertos en hacernos descubrir nuevos territorios, sólo que uno te deja sudando y el otro, buscando nombres difíciles de pronunciar.
¿Por qué el sexo y los libros de historia se llevan tan bien? Porque ambos son expertos en hacernos descubrir nuevos territorios, sólo que uno te deja sudando y el otro, buscando nombres difíciles de pronunciar.