En la barra entra un hombre y le ordena al cantinero:
Quisiera tres cafés: uno para mí, uno para ti, uno para el cerdo de tu madre.
El barista lo deja y sirve al cliente.
Al día siguiente, el fulano vuelve al bar y le ordena al barman:
Me gustaría tres cafés: uno para mí, uno para ti, uno para el cerdo de tu madre.
El barista enojado le dice que se vaya y no vuelva nunca a su bar.
Sin embargo, al día siguiente, el hombre regresa al bar y le ordena al camarero:
Me gustaría tres cafés: uno para mí, uno para ti, otro para el cerdo de tu madre.
En ese momento el cantinero salta al otro lado de la barra y lo llena con un barril.
Después de tres meses, el hombre vuelve a la barra cojeando y ordena al camarero:
Quisiera dos cafés: uno para mí y otro para el cerdo de tu madre. Nada para ti, que ya estás tan nervioso como el cerdo. 🤣🤣🤣🤣
JAJAJAJAJAJA BUENISIMO 😂😂😂😂