Un día, un espermatozoide le dice a otro: «¡Estoy muy emocionado, hoy llegamos al óvulo!» Y el otro le contesta: «Amigo, relájate, llevamos dos horas nadando y no estás cansado, mejor baja la velocidad, ¡aún estamos en la boca del estómago!»
Un día, un espermatozoide le dice a otro: «¡Estoy muy emocionado, hoy llegamos al óvulo!» Y el otro le contesta: «Amigo, relájate, llevamos dos horas nadando y no estás cansado, mejor baja la velocidad, ¡aún estamos en la boca del estómago!»