¿Por qué el Wi-Fi nunca juega a las escondidas? Porque si se esconde demasiado bien, ya sabemos que después nadie lo encuentra. A veces hasta Google tiene que llamar a su primo, el técnico, para que lo rescate.
¿Por qué el Wi-Fi nunca juega a las escondidas? Porque si se esconde demasiado bien, ya sabemos que después nadie lo encuentra. A veces hasta Google tiene que llamar a su primo, el técnico, para que lo rescate.