Un hombre supersticioso estaba caminando por el parque y, de repente, un pájaro le dejó un regalo en el hombro. Al instante, se emocionó y dijo: “¡Buena suerte a la vista! Ahora solo necesito encontrar tres tréboles de cuatro hojas y un unicornio para tener mi día perfecto”. Mientras buscaba por el parque, un amigo lo vio y preguntó: “¿Por qué estás tan contento?” El hombre respondió: “¡El pájaro de la suerte me ha elegido!” El amigo sonrió y dijo: “Pues, con tanta suerte, mejor te compras una lotería… o un sombrero nuevo”.