¿Por qué el detective siempre revisa dos veces el horno antes de irse a dormir? Porque asegurarse de que no haya archivos «calorosos» es su forma de resolver el Misterio de las Galletas Desaparecidas. Lo curioso es que nunca pudo encontrar las galletas, pero siempre estuvo convencido de que los sospechosos eran su estómago y su falta de autocontrol nocturno. ¡Caso cerrado!