Un mago entra a una tienda de animales y le dice al vendedor: «Quiero un loro que hable mucho y muy rápido.» El vendedor le dice que tiene el loro perfecto. El mago lo compra y en casa le pregunta: «Loro, ¿cuál es el secreto de la magia?». El loro responde: «¡La práctica y…! La práctica y…! La práctica y…!» Después de horas, el mago, exasperado, dice: «¡Ya entendí, ya entendí! Ahora simplemente dime algo mágico.» Y el loro exclama: «¡Presto! ¡Ya no tienes paciencia!»