En un partido de baloncesto, un jugador recibe instrucciones del entrenador: «¡Hoy defiende como nunca!» Entonces, el jugador decide cuidar tanto su canasta que se sienta al lado de ella con un cartel que dice: «¡Prohibido el paso sin autorización!». El árbitro le pregunta: «¿Qué haces?», y él responde: «¡Me tomé muy en serio mi trabajo como guardián del aro!».