Un hombre muy supersticioso camina despacito bajo una escalera mientras evita el paso de un gato negro. Justo entonces, se le cae un billete de 20 euros. Decide no recogerlo por miedo a la mala suerte. Al día siguiente, el gato negro vuelve, ahora con una gorra y un cartel que dice: «Gracias por el donativo, ¡ahora juego a la lotería!»