¿Por qué el faraón egipcio no podía jugar a las escondidas? Porque cada vez que decían «¡Listos o no, allá voy!», el pobre Tutankamón ya estaba encerrado en su pirámide siendo momificado. Siempre llegaba tarde al juego… ¡por miles de años!
¿Por qué el faraón egipcio no podía jugar a las escondidas? Porque cada vez que decían «¡Listos o no, allá voy!», el pobre Tutankamón ya estaba encerrado en su pirámide siendo momificado. Siempre llegaba tarde al juego… ¡por miles de años!