Había una vez un escarabajo que siempre llegaba tarde a casa. Su esposa, preocupada, le preguntó a qué tanto se debía la demora. Él respondió: «¡Es que me detienen por tener muchas placas en el caparazón!»
Había una vez un escarabajo que siempre llegaba tarde a casa. Su esposa, preocupada, le preguntó a qué tanto se debía la demora. Él respondió: «¡Es que me detienen por tener muchas placas en el caparazón!»