El burro y el granjero

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En un pequeño pueblo rural se realiza un concurso para conseguir que un burro se siente en el suelo.

Todos lo intentan pero nadie puede.

Un hombrecito se acerca y dice:

Yo me encargo, dame una pala y apaga la luz del establo.

Al rato vuelven a encender la luz y el burro está sentado en el suelo.

Al cabo de un año se llama a licitación para que el burro diga «sí» y «no».

Después de que todos lo hayan intentado, aquí viene el hombrecito de siempre.

Yo me ocuparé.

Le susurra algo al oído del burro, y este dice:

Sí, sí, no, no, no.

Entonces todos con curiosidad le preguntan al hombrecito.

Disculpe pero ¿Que le dijo?

Y el hombrecito explica:

Le dije: ¿te acuerdas de mí?

¿Quieres otra palada en las bolas? 😆😆😆

JAJAJAJAJA ¡QUE GRACIOSO! 😆😆😆

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