Un número Pi y una raíz cuadrada entran a un bar. La raíz cuadrada bebe en silencio y Pi, al verlo tan callado, le dice: «¡Oye, anímate! No te quedes racionalizando, aquí estamos para divertirnos sin límites y no repitiendo siempre lo mismo!»
Un número Pi y una raíz cuadrada entran a un bar. La raíz cuadrada bebe en silencio y Pi, al verlo tan callado, le dice: «¡Oye, anímate! No te quedes racionalizando, aquí estamos para divertirnos sin límites y no repitiendo siempre lo mismo!»