Estaban reunidos veinte profesores de todas las especialidades en La Sorbona.
De pronto, apareció un Genio de los Deseos
– Uno de ustedes podrá pedirme un deseo y sólo uno. Tendrá que elegir entre: La Belleza Eterna, Todo el Dinero del Mundo o La Sabiduría Perfecta.
Los profesores eligieron al doctor Alexander Shell, el más respetado del grupo, para que formulase el deseo.
– Deseo tener: ¡la sabiduría perfecta!
– ¡Hecho!
Gran nube de humo y el genio desaparece.
El profesor Shell permaneció pensativo.
– ¿Qué piensa, doctor?
– ¡Pienso que tendría que haber elegido el dinero…!