¿Por qué los directores de cine nunca juegan al escondite? Porque saben que en cuanto digan “¡acción!”, las críticas aparecerán de la nada y, créeme, son imposibles de encontrar cuando el protagonista las busca.
¿Por qué los directores de cine nunca juegan al escondite? Porque saben que en cuanto digan “¡acción!”, las críticas aparecerán de la nada y, créeme, son imposibles de encontrar cuando el protagonista las busca.