¿Por qué los átomos nunca se sienten solos? Porque siempre están haciendo conexiones. Un día, un protón y un neutrón entran a un bar. El protón dice confiado: «La cuenta va por mi carga positiva». El neutrón, asombrado, pregunta: «¿Estás seguro?». Y el protón responde: «¡Posi-tivamente seguro!».