Un mago va a una tienda y le dice al encargado: «Quiero unas cartas mágicas que se barajen solas». El encargado le responde: «Claro, pero esas cartas son como mi suegra, te mezclan la vida, pero nunca se deciden».
Un mago va a una tienda y le dice al encargado: «Quiero unas cartas mágicas que se barajen solas». El encargado le responde: «Claro, pero esas cartas son como mi suegra, te mezclan la vida, pero nunca se deciden».