Entran un café, un té y un refresco a un bar. El camarero mira sorprendido y pregunta: «¿Cómo puedo ayudarlos?» El café responde: «Queremos relajarnos un poco…» Y el té añade: «Sí, nos viene bien un cambio de infusión.» Mientras tanto, el refresco murmura: «¡Yo estoy aquí para burbujear el ambiente!»