Un pirata entra a una cafetería y pide un espresso. El barista, curioso, le pregunta: «¿Y cómo te gusta el café?». El pirata contesta: «A toda vela, pero sin remos, que si no, se enfría antes de zarpar. ¡Arrr!» El barista ríe y dice: «Lo que necesitas es un café doble para cruzar este océano de sueño».