Un hombre va por la calle y de repente le asalta un encapuchado:
– ¡Dame todo el dinero que lleves!
– No llevo nada, ni billetes ni tarjetas. Dejeme marchar por favor, llego tarde a un juicio.
– ¿Es usted un testigo?
– No, soy abogado.
El atracador se quita la capucha y le dice:
– ¿De verdad? ¿De que año?