¿Por qué las relaciones son como una partida de ajedrez? Porque empiezan con movimientos estratégicos, alguien siempre quiere asegurarse de que el otro sigue sus reglas, y al final, ambos se dan cuenta de que deberían haber mirado el manual antes. Peor aun, ¡en el amor nadie sabe dónde están las instrucciones!